'15

La edición de 2015 se podría definir como mágica y perfecta. Como prácticamente casi cada edición nos acompañó el buen tiempo y la luna llena. Las profesoras, dos personalidades muy diferentes pero increíblemente potentes nos atraparon y sedujeron durante cinco días de taller. Unos días donde se respiró una energía positiva muy agradable.

Ana Galvañ
Murcia, 1975
anagalvan.com/

Ana Galvañ, comiquera e ilustradora murciana. Tras su paso por la facultad de Bellas Artes de Valencia, se estableció en Madrid, donde se especializó en creatividad y dirección de arte.

Más tarde abandonó la publicidad para dedicarse de lleno al cómic y la ilustración.

Sus historias han aparecido en publicaciones como Mortland, Nobrow, Off Life, Clift, Ferocious Quarterly, Autsáider cómics, Sunk Art Mag y Tik Tok.

Recientemente ha publicado un cómic a medias con Marc Torices titulado “Trabajo de clase / Nuevos románticos” y una historia corta en la antología CMYK de Vértigo Cómics.

Violeta Lópiz
Eivissa, 1980
violetalopiz.blogspot.com

Nace en Ibiza en 1980 y comienza a ilustrar muy temprano, con 2 años. Su etapa mas productiva y creativa se desarrolla hasta los 6 años. Después pierde prácticamente todas sus habilidades artísticas debido a una enfermedad mental muy común en niños: adultamiento.

Cuando la enfermedad llega a todo su esplendor consigue trabajo en una escuela de música como profesora y es ahí cuando tras los golpes que le asestan sus jóvenes alumnos con las láminas del xilófono, empieza a recuperar algunas habilidades creativas.

Realiza su particular desaprendizaje en la Escuela de arte número 10, en Madrid, donde desaprende que el trabajo es algo indeseable y olvida que ser más viejo es ser más aburrido.

Hace sus prácticas en el periódico El Mundo para reiniciarse en el garabato y comienza poco a poco a recibir encargos de diversas editoriales que le piden ponerse a jugar de nuevo.

Aunque su enfermedad es irreversible sus lentos avances le dan gran satisfacción y le permiten comunicarse otra vez con los maestros de pequeña edad. Pueden encontrar sus progresos en algunas librerías, paredes, ferias, metros, periódicos y miles de cuadernos que deja por los rincones.